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Capítulo 41

Mujercitas – Louisa May Alcott APRENDIENDO A OLVIDAR A Laurie, el sermón de Amy le hizo reaccionar aunque, por supuesto, nolo hubiese reconocido por nada del mundo. Los hombres rara vez lo hacen,porque, cuando una mujer aconseja algo, los amos de la creación no aceptansus instrucciones hasta estar seguros de que coinciden con lo que […]

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Capítulo 47

Mujercitas – Louisa May Alcott LA COSECHA Durante el primer año, Jo y su profesor trabajaron, esperaron y se amaron;se reunieron en contadas ocasiones y se escribieron cartas tan voluminosasque, a decir de Laurie, provocaron un alza en el precio del papel. El segundoaño tuvo un inicio más triste porque la perspectiva no parecía mejorar

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Capítulo 46

Mujercitas – Louisa May Alcott BAJO EL PARAGUAS Mientras Laurie y Amy daban sus paseos conyugales por alfombras deterciopelo, ponían en orden su casa y planeaban un futuro lleno debendiciones, el señor Bhaer y Jo disfrutaban de paseos distintos por caminosembarrados y campos empapados.Siempre salgo a dar un paseo al atardecer, y no veo por

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Capítulo 45

Mujercitas – Louisa May Alcott DAISY Y DEMI No podría considerar cumplida mi humilde labor de cronista de la familiaMarch si no dedicase, por lo menos, un capítulo a sus dos miembros máspreciosos e importantes. Daisy y Demi habían alcanzado ya cierta madurez,pues, en estos tiempos en que todo va tan rápido, los niños de

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Capítulo 44

Mujercitas – Louisa May Alcott SEÑOR Y SEÑORA —Por favor, mamá, ¿podría prestarme a mi esposa media hora? Elequipaje ya ha llegado y, aunque he estado revolviendo entre las galasparisinas de Amy, no encuentro lo que busco —dijo Laurie al día siguiente,cuando fue a buscar a su esposa y la encontró sentada en las rodillas

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Capítulo 43

Mujercitas – Louisa May Alcott SORPRESAS Anochecía y Jo estaba sola, tumbada en el viejo sofá, contemplando elfuego pensativa. Así era como le gustaba pasar la hora del ocaso, sin quenadie la molestara, descansando la cabeza sobre el pequeño cojín rojo deBeth, ideando historias, soñando despierta o recordando con ternura a unahermana que seguía tan

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Capítulo 42

Mujercitas – Louisa May Alcott SOLA Es fácil prometer abnegación cuando vivimos entregados al cuidado deotro y su dulce ejemplo purifica nuestro corazón y nuestra alma, pero cuandola voz que tanto nos ayudaba se acalla, la lección diaria termina, la presenciaamada desaparece y lo único que queda es soledad y dolor, descubrimos quemantener la promesa

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Capítulo 40

Mujercitas – Louisa May Alcott UN VALLE DE SOMBRAS Una vez superada la amargura inicial, la familia se resignó ante loinevitable y procuró mantener el ánimo, ayudándose los unos a los otros conesas muestras de afecto que surgen espontáneamente en los hogares que hande unirse ante una desgracia. Hicieron a un lado el dolor y

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Capítulo 39

Mujercitas – Louisa May Alcott LAURIE EL PEREZOSO Aunque Laurie había ido a Niza con la intención de pasar una semana, sequedó un mes. Estaba cansado de viajar solo y la presencia de Amy le hacíasentir como en casa en aquel entorno extranjero. Echaba de menos los mimosde sus vecinas y poder recuperarlos, aunque solo

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Capítulo 38

Mujercitas – Louisa May Alcott SALIRSE DEL MUNDO En Francia, las muchachas se aburren mucho hasta que se casan,momento en el que «Vive la liberté» pasa a ser su consigna. Como todo elmundo sabe, en Norteamérica las muchachas firman primero su declaraciónde independencia y disfrutan de la libertad con republicano entusiasmo, pero,cuando se casan, abdican

Capítulo 38 Leer más »

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