Capítulo 38
El sábado por la mañana Elizabeth y Collins se encontraron a la hora del desayuno unos minutosantes de que aparecieran los demás; y aprovechó la oportunidad para hacerle los cumplidos de la despedidaque consideraba absolutamente necesarios.––Ignoro, señorita Elizabeth ––le dijo––, si la señora Collins le ha expresado cuánto agradece suamabilidad al haber venido; pero estoy […]