Capítulo 23
Frankenstein – Mary Shelley Cuando aplaqué mi hambre, dirigí mis pasos hacia el camino bien conocidoque conducía a la granja. Todo estaba en paz. Me arrastré hasta mi cobertizoy permanecí allí, en silenciosa espera, hasta la hora en que la familia solíalevantarse. La hora pasó, y el sol ya estaba muy alto en el cielo, […]